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21 de agosto de 2026

lp--España, una democracia muerta--ic

La democracia está muerta en España por que se fabricó una constitución de mierda para que un cerdo como el rey y ayatolá hispanocatalán Sánchez I el Arribista, sumo sacerdote masónico de la perniciosa secta psoe, inventor de la Amnistía Corrupta Española 2024 y cobarde histórico; parasitara las instituciones del estado y se mantuviera en el poder sine die, aprovechando el apoyo de la endogámica y endémica raza humana española, un estiércol fertilizante para todo fascismo y sus dictadores, sean de diestra o siniestra como el ayatolá Sánchez I el Arribista.

El ayatolá Sánchez I el Arribista y su sicariato ministerial están tan habituados a su cotidiana corrupción de enriquecimiento, que cuando surge un hecho extraordinario sus cerebros colapsan y son incapaces de actuar. Ni siquiera en lo más obvio: proteger y ayudar a la población cuando es atacada, invadida o víctima de catástrofes naturales o epidemias.

No existe nada peor que un gobierno patológicamente codicioso con serias incapacidades para actuar cuando no le renta o no puede llenar sus cuentas bancarias con sucios negocios basados en la desgracia de la ciudadanía.

España es un cadáver ardiendo río abajo como toda dictadura sudamericana.

La invasión de Ceuta y la dejación del gobierno del ayatolá Sánchez I el Arribista, en cualquier otro país del mundo, ya hubiera causado dimisiones. Si en España no se han dado se debe a que pagamos por vivir en una narco dictadura hispanoamericana, una de tantas que matan y roban a su ciudadanía y duran larguísimas décadas en España.

Ceuta, una ciudad española, está tomada definitivamente por Marruecos, el propósito es que los ceutíes olviden que son españoles porque son un regalo del ayatolá Sánchez I el Arribista a su rey de Marruecos.

Definitivamente, el ayatolá Sánchez I el Arribista ha vendido los ceutís a Marruecos.

Y gracias a la constitución española, sin consecuencias.

El resto de españoles que se preparen, porque a estas alturas ya son propiedad del estado marroquí. La codicia del ayatolá Sánchez I el Arribista y su sicariato ministerial es atroz y la potencian con grandes dosis de cocaína diarias.

Y así, de Ceuta al Ter y al Miño. Y lo que Marruecos encuentre por el camino.

Porque la incapacidad, cobardía y codicia es campo abonado para el invasor actual y futuros.

Para mayor inri, serán los mandos policiales y militares marroquíes condecorados por el ayatolá Sánchez I el Arribista y el ministro de bragas o interior los que dirigirán la invasión usando los vehículos patrulla que también el ayatolá y su sicario de bragas regalaron a Marruecos.

Y mientras tanto, un cerdo con voz de cerdo y papada de cerdo, dice en la televisión (telepedro española) del ayatolá Sánchez I el Arribista, que ya se verá si el rey de España (el otro) está autorizado a visitar Ceuta invadida, es algo que ha de permitir el rey de Marruecos, y por ahora no procede.

Los menús halal impuestos en los colegios por el ayatolá Sánchez I el Arribista, eran una preliminar a la invasión:  para que los invasores se sintieran cómodos en España.

 






Iconoclasta

15 de agosto de 2026

lp--El planeta y yo--ic

No existe nada como refugiarse del cansancio y el ardor bajo la fronda de un árbol y ser acariciado por una súbita ráfaga de aire.

Una caricia del planeta, tal vez como agradecimiento por caminar sobre él.

Un poco de pagana ingenuidad no puede hacer daño.

Hay días que la vida carga con todo su peso sobre los hombros y tengo la impresión de que la gravedad hoy es más fuerte.

La sombra y la caricia del aire no me los merezco, me pertenecen por el sólo hecho de haber nacido en el planeta.

En realidad, desconfío del planeta porque a la mayor parte de la vida que soporta y mantiene la trata con hostilidad.

Sea como sea, este momento provoca la emoción de creer estar en el lugar adecuado y con eso me basta.

Claro que, esto no podía quedar así de tranquilo y perfecto; un par de subnormales se detienen cerca de mí para hablar de su mierda.

Idiotas incapaces de caminar y hablar al mismo tiempo.

Luciéndose ante nadie, pensando con injustificada vanidad que importa lo que cotorrean.

E importa, exactamente, una mierda.

En los mejores momentos del día siempre hay de guardia un par de imbéciles para molestar. Joder, más concretamente.

Tal vez, es el pago al hostil planeta: dos subnormales rompiendo la magia del momento por una ráfaga de frescor.

Espero que un día el planeta sea decidida e impíamente hostil también con los idiotas.

Estoy harto de su proverbial suerte, esa en la que se les aparece la virgen en exclusiva.

Tampoco creo en las vírgenes, creo que la virginidad es una falta de experiencia o una incapacidad como otra cualquiera.

Y ahora que los subnormales se alejan al fin dejo de rajar. Me gusta más la voz de los árboles que la de mi tan familiar pensamiento.

Vaya... Ahora tengo sed.

Nada es perfecto de mierda.


 

Iconoclasta

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14 de agosto de 2026

tg--Una pierna podrida--ic



No hay modo alguno de evadirse, de relajarse cuando arrastras una pierna casi en descomposición que pesa como el plomo.

No es sólo por el calor y la fatiga.

Es el dolor y el desánimo.

El dolor y los recuerdos.

El dolor y lo que no pudo ocurrir.

El dolor y lo que te resta de vida.

El dolor y la vergüenza de un mal caminar.

Y el dolor está intrincado en el cansancio, intrincado en el miedo en mis huevos.

Y en la memoria.

La cochina memoria...

Y otra vez intrincado en el propio dolor.

No hay forma humana de sonreír cuando arrastras una carne cadáver.

Aunque no sonreír hace tiempo que dejó de preocuparme.

Esa cosa, esa pierna, te infecta todo quieras o no.

Y aún así, las células insisten en dividirse y multiplicarse; como si el dolor no fuera con ellas. Ni la memoria, ni el cansancio, ni el desánimo.

Ni la puta que me parió...

He aprendido de una forma natural, intuitiva que es más fácil odiar que amar.

Maravillosa e impúdicamente fácil, incluso a uno mismo.



Iconoclasta

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2 de agosto de 2026

lp--Amor enquistado y naturaleza animal--ic

Tengo un amor enquistado en el corazón que, en aleatorios momentos provoca una taquicardia que pone en jaque por exceso de presión las venas y arterias del cerebro y rabo.

Y que en mi leche haya sangre: un batido de melancolía y deseo roto.

Nunca he pretendido obviar mi naturaleza animal y territorial. Soy cien por cien humano para bien o para mejor, porque la violencia es don de supervivencia y selección.

Y las erecciones y humedades están intrincadas en el tejido frecuencial del amor como las emociones en el cerebro.

Así que desear o amar es follar, es un lote.

De ahí la tristeza. La inmensa y puta melancolía.

Y claro, la castración no va conmigo.

Ni la amputación.

Y no voy a pedir permiso de mierda a la autoridad para suicidarme si se diera el caso.

Yo no pido permiso ni al puto dios para hacer lo que me afecta.

No quiero que el cochino estado/dios haga propaganda electoral con mi muerte alardeando de haber autorizado una eutanasia piadosa de mierda.

A lo que iba: anhelo metérsela, que se corra entre mis dedos y boca.

Y mañana, compartir el primer café del día con ella otra vez...

Los amores enquistados están muertos; pero ocurrieron y viven en mi íntimo universo.

Y está bien, aunque revienten las arterias.

A lo hecho, pecho y haré o no lo que deba según mi sagrada, obscena, violenta y única voluntad.



Iconoclasta