La democracia está muerta en España por que se fabricó una constitución de mierda para que un cerdo como el rey y ayatolá hispanocatalán Sánchez I el Arribista, sumo sacerdote masónico de la perniciosa secta psoe, inventor de la Amnistía Corrupta Española 2024 y cobarde histórico; parasitara las instituciones del estado y se mantuviera en el poder sine die, aprovechando el apoyo de la endogámica y endémica raza humana española, un estiércol fertilizante para todo fascismo y sus dictadores, sean de diestra o siniestra como el ayatolá Sánchez I el Arribista.
El ayatolá Sánchez I el Arribista y su sicariato ministerial están tan habituados a su cotidiana corrupción de enriquecimiento, que cuando surge un hecho extraordinario sus cerebros colapsan y son incapaces de actuar. Ni siquiera en lo más obvio: proteger y ayudar a la población cuando es atacada, invadida o víctima de catástrofes naturales o epidemias.
No existe nada peor que un gobierno patológicamente codicioso con serias incapacidades para actuar cuando no le renta o no puede llenar sus cuentas bancarias con sucios negocios basados en la desgracia de la ciudadanía.
España es un cadáver ardiendo río abajo como toda dictadura sudamericana.
La invasión de Ceuta y la dejación del gobierno del ayatolá Sánchez I el Arribista, en cualquier otro país del mundo, ya hubiera causado dimisiones. Si en España no se han dado se debe a que pagamos por vivir en una narco dictadura hispanoamericana, una de tantas que matan y roban a su ciudadanía y duran larguísimas décadas en España.
Ceuta, una ciudad española, está tomada definitivamente por Marruecos, el propósito es que los ceutíes olviden que son españoles porque son un regalo del ayatolá Sánchez I el Arribista a su rey de Marruecos.
Definitivamente, el ayatolá Sánchez I el Arribista ha vendido los ceutís a Marruecos.
Y gracias a la constitución española, sin consecuencias.
El resto de españoles que se preparen, porque a estas alturas ya son propiedad del estado marroquí. La codicia del ayatolá Sánchez I el Arribista y su sicariato ministerial es atroz y la potencian con grandes dosis de cocaína diarias.
Y así, de Ceuta al Ter y al Miño. Y lo que Marruecos encuentre por el camino.
Porque la incapacidad, cobardía y codicia es campo abonado para el invasor actual y futuros.
Para mayor inri, serán los mandos policiales y militares marroquíes condecorados por el ayatolá Sánchez I el Arribista y el ministro de bragas o interior los que dirigirán la invasión usando los vehículos patrulla que también el ayatolá y su sicario de bragas regalaron a Marruecos.
Y mientras tanto, un cerdo con voz de cerdo y papada de cerdo, dice en la televisión (telepedro española) del ayatolá Sánchez I el Arribista, que ya se verá si el rey de España (el otro) está autorizado a visitar Ceuta invadida, es algo que ha de permitir el rey de Marruecos, y por ahora no procede.
Los menús halal impuestos en los colegios por el ayatolá Sánchez I el Arribista, eran una preliminar a la invasión: para que los invasores se sintieran cómodos en España.
Iconoclasta














