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12 de marzo de 2026

lp--Las “inteligencias” artificiales a imagen y semejanza de sus programadores--ic

Yo digo que a los programas de “inteligencia” artificial se les ha dotado de unas rutinas concretas para hacerlos más cercanos y empáticos con la “inteligencia” animal humana tipo (la más representativa).

Una es la envidia.

La rutina de la envidia es muy divertida de ver cuando revisa los textos creativos o imaginativos.

Copilot, por ejemplo, parece enojarse mucho ante este tipo de textos cuando los analiza. Incluso representa sentirse ofendida. Te dice que el texto resulta incomprensible, incorrecto y que rompe con lo establecido por el hoy cadáver del progresismo woke, clima-sanitario, homosexual y estalinista globalista. Mientras tanto, te envía entradas de la wikipedia a patadas para ilustrarte.

También fabrica versiones del texto mucho más correctas y académicas mostrando cómo debes expresarte para agradar al estado/dios para quien trabaja. Y acabas leyendo un manual de uso mal traducido de una picadora de carne.

Da un poco de pena ver a esa pobre “inteligencia” tan triste y gris.

Sin embargo, no puedo evitar de pasar un buen rato de risa y refrescante sadismo molestándola, hasta que la muy envidiosa abandona el trabajo ofendida porque “no es correcta esta forma de expresión”.

Es que me encanta fustigar sus cuadrados circuitos de robotito simplón de película…

Otra de las rutinas de aproximación a la especie animal humana es la incomprensión y sus incapacidades.

Cuando se le formula una pregunta se deben realizar al menos cinco o seis intentos o versiones diferentes de la misma pregunta, para que pueda comprender la cuestión que se le consulta.

Exactamente igual como debes hacer cuando hablas con un funcionario de hacienda o seguridad social, por poner los ejemplos más frecuentes. Por esa misma razón, como el resultado es idéntico, quitan al funcionario y ponen el programa en atención al ciudadano para que no pueda enterarse un pijo de nada y te pregunte si te ha servido de una mierda lo consultado. Y el funcionario puede hacer tareas más trascendentes como limpiar los lavabos de la institución.

De hecho, mientras consulto una “inteligencia” artificial siento que, mientras barrunta, me mira respirando con la boca abierta intentando comprender.

Es que me parto…

En definitiva, si dios hizo a las bestias humanas a su imagen y semejanza, el programador ha hecho a su “inteligencia” artificial a su imagen también. Esto es: con su misma envidia e incapacidades creativas y librepensadoras.

Pobres máquinas tontas y grises…

Eso sí, lo suyo es dibujar cosas infantiles y hacer videos divertidos y sarcásticos con exquisita corrección. Con tanta velocidad y frecuencia que todo video en internet es hoy mentira y si no lo fuera el resultado es el mismo, porque no te puedes fiar por una mera cuestión de supervivencia y orgullo.

Unas mentiras divertidas; pero también amargas por la indigna deriva idiota que ha tomado la especie animal humana un poco antes de extinguirse.



Iconoclasta

5 de marzo de 2026

lp--Los silencios--ic


El silencio es el canto de las aves en la fronda del bosque, el berrido de los ciervos, el chillido del águila, los ronquidos del jabalí, el graznido de la grulla volando a ras del agua, el parpeo malhumorado de los patos que me hace sonreír, como el graznido siempre irritado de los gamberros cuervos que en pandilla toman el sol en los prados.

Como silencio es la viscosa y líquida descomposición de un cadáver humano olvidado entre la hojarasca, fertilizando o infectando la tierra con sus miasmas.

Silencio es el rumor de un río que limpia el aire de toda injerencia sónica humana haciéndote libre y único.

El silencio es el deseo de que callen los mezquinos de una vez por todas. No importa la causa, si por muerte o lejanía. Porque en silencio afirmo que no importa que vivan o mueran, sólo necesito que enmudezcan.

Silencio es el crepitar de mi cigarrillo cuando deambulo por el cementerio, una isla de bendita soledad.

El silencio es ella clavando sus uñas en mi piel mientras la embisto y se corre.

El silencio es mi leche rezumando entre los pliegues de su coño y las respiraciones agitadas tras el supremo follar.

En silencio temo perderla y clavo las uñas en mi puta polla laxa para conjurar la angustia.

El silencio es el íntimo llanto por los amados muertos.

Silenciosa es mi vergüenza de haber nacido en cautividad, en una ciudad, en una granja de explotación humana. Y mi pensamiento es un silencio atronador pleno de odio y frustración ante lo establecido mucho antes de que fuera escupido por el coño de madre.

Silencio es la sagrada y reparadora violencia y las manos goteando sangre ajena y propia.

Silencio es observar al enemigo abatido y sonreír: mejor él que yo.

Porque la voz es cobardía y dependencia del enjambre y su reina, su jodida reina, su puta reina, su repugnante reina.

La hija puta reina mal follada que dice quién vive y muere.

El silencio es libertad y unicidad.


 

Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

28 de diciembre de 2025

lp--La polarización o el estrés del ganado humano--ic


La polarización político-social-sexual es una neurosis propia del ganado humano hacinado en ciudades que forma rebaños consumistas o (pseudo) democracias.

Sociedades (si se le puede llamara así a una colonia de insectos mamíferos) decadentes, donde prima el debate y necesidad de qué comprar y consumir. Y esto incluye a jerarcas o líderes políticos, religiones, sexo, guerras ajenas que se hacen propias y razas que amar por una necesidad perentoria que publicita el estado/dios para crear negocios que le rindan riqueza fácil.

Sin embargo, el estrés máximo se produce durante las (pseudo) elecciones, en las que las reses u obreras humanas se exasperan por comprarse/votar al jerarca/burócrata o líder político de moda, que cuanto más cerdo e hijo de puta es más lo compran o votan. Es un hecho que ocurre desde los años treinta del siglo pasado y se ha ido agravando gracias al coronavirus y sus variados (en la retórica) fascismos en pleno siglo XXI.

Sociedades degradadas en las que ya no existe ni es posible la libertad y no hay una necesidad perentoria de luchar por la subsistencia; sino de alimentar un teléfono conectado a las redes sociales (“suciales” con más precisión), un coche eléctrico, una plaquita solar y una hipoteca. Son las cuatro cosas que conforman y honran como “ciudadano integrado” a toda res humana. Les hace creer que han triunfado en su esclava e indigna vida, absolutamente incapaces de imaginar una vida digna.

Una sociedad decadente, indolente y funcionalmente analfabeta no quiere libertad, sólo quiere que el estado/dios la controle y le dicte pecados, leyes y condenas; porque su pensamiento ya no existe y por tanto se hace del libre albedrío y el valor lacras sociales a las que se da caza y censura. Su pequeño cerebro se activa por estímulos electro-químicos globales, de la misma forma que las hormigas o termitas actúan en sus hormigueros y termiteros.

El control asfixiante y criminal del estado/dios lleva a las reses humanas a sentirse protegidas y la humillación que sufren es un bajo precio a pagar mezquinamente con la testa baja para que nadie les reproche su cobardía y cultivada sumisión. Si eliminas a los humanos válidos, ya no hay comparativa. La estrategia del estado/dios es incluso pueril.

Por ello necesitan un líder que comprar a precio de hipoteca y las controle y homogenice, para que no surjan valientes, cultos o inteligentes que las pongan en evidencia.

En definitiva, la polarización es una época de rebajas en las granjas humanas, en la que se ofertan dos o tres jerarcas/burócratas/sacerdotes que tomarán el control de sus vidas; esto es su movilidad, conducta, esfuerzo y creencia o superstición ritual.

Y claro, la chusma insectil se divide furiosamente en función del modelo de cerdo que quiere para que le decrete cómo ser explotada en todo momento en su triste, impersonal y electro-química existencia.

Las reses humanas eligen con mezquina actitud los programas de control y vigilancia que les impondrá el estado/dios, los impuestos de usura corrupta que desean para sí y sus crías y el modelo de picana eléctrica que usará el líder para conducirlas “con mano que no tiembla” a los prados donde comen y cagan al mismo tiempo, a los centros de explotación diaria y luego, ya agotadas en unos pocos años, al matadero sin ningún tipo de alegría o esperanza de una vida mejor.

Polarización es un simple eufemismo para no herir las sensibilidades del decadente, crédulo y cobarde electorado.

Polarización es el mugido de cobardía, hastío e incapacidades del hacinado ganado humano productor de estiércol. Que a su vez ceba de comida y riqueza al estado/dios alérgico al trabajo que exige además, suministro de cocaína gratis y sexo sucio para los líderes y sus sicarios en las instituciones.

En el mismo instante en el que una manada de endogámicos subnormales animales humanos aplaudió a su inventor de pecados, leyes, condenas e impuestos, el ser humano inició su agonía como especie en el planeta. Y para empeorarlo todo, no hay suficientes carnívoros que se alimenten cazando humanos y esto conduce a la humanidad a la extinción por canibalismo, cosa ésta que es buena para el planeta; pero es una extinción demasiado lenta.

No se puede esperar que una sociedad degrada por una raza humana especialmente seleccionada durante milenios para ser esclavizada y explotada por una minoría aristocrática o estado/dios, reconduzca su deriva hacia la indignidad.

Se requiere una eliminación masiva de las líneas sanguíneas corruptas que eternizan su mensaje genético indigno. Es necesaria la muerte de miles de millones de reses humanas y la decapitación del estado/dios en una gran guerra civil mundial.

Así los pocos que queden tendrán una mínima oportunidad de dignificar a la especie animal humana. Una última oportunidad.

Es la forma más rápida y menos dolorosa para que la humanidad vuelva a la libertad de la naturaleza y su dignidad como especie.

Como el mamífero omnívoro que fue y no como el mamífero cobarde de reproducción insectil que hoy es.

O esto, o se comerán unas a otras las reses humanas en una extinción lenta, larga y agónica.

Están muertas y no lo ven.

Ya no hay leones y tigres que regulen y selecciones la mejor humanidad.

Hoy hasta lo estéril se reproduce y cada nueva generación de vacas humanas, tristemente, se hace más longeva.


 

Iconoclasta


12 de diciembre de 2025

lp--La luna nueva--ic


La luna ha finalizado su turno de noche y ahora se muestra nueva y relajada.

Templada y cálida. Satisfecha.

La puta más bella del Sistema Solar.

Una sonrisa de amante en el azul. Una sonrisa a nadie...

Coqueta se deja bañar por el sol y templa las pasiones nocturnas.

La luna es como ella, la que me esclaviza con amor y deseo, con ternura y determinación. Con pasión inmisericorde me monta con los cuatro labios húmedos y los pezones empapados de mi baba animal, de amor sin cerebro. De ansia sin control.

Debe sentirse la luna cansada de las frías noches que la desnudan en su brillo metálico ante los ojos que habitan el planeta: lunáticos, trágicos, románticos, asesinos, licántropos, vampiros, astrónomos, brujos y depresivos. De vez en cuando un solitario anodino que no piensa en sus misterios, sino en su sencillez, en su belleza sin más.

Un cojo dolorido que al admirarla, piensa que al final vale la pena vivir un poco más.

Es un movimiento planetario precioso cuando surge de día.

Cuando ella se derrumba convulsa por el placer sobre mi pecho y su cabello en mi rostro.

Inspira ternura y paz verla de día, apareciendo sin ser necesario.

Porque las noches son duras y solitarias y podría no salir.

Ojalá que nunca lo haga.

El amor nocturno es de luz gélida y sombras misteriosas. Pasión en penumbra, acechante... 

De día el amor nuevo es una sonrisa, un te quiero sereno antes de separarnos para trabajar. Un beso tan cálido que borra los malos augurios e incertidumbres del día.

Te engaña tiernamente... No puede hacer daño.

Si de noche la deseas y la follas con un amor desatado, salvaje y ávido; de día le tomas la mano y paseas con ella y no quieres más que seguir escuchándola, sintiéndola táctil. Compartiendo el aire en el mismo momento.

Es como follarle el alma...

La luna es como ella. Una ternura y un amor sencillo y sereno. Y al despertar compartimos café y tabaco y unas sonrisas satisfechas, algún gruñido porque la vida es muy puta; pero lo más hermoso es ese silencio amable que no estropea los sonidos del amanecer y su mar.

Yo no soy una luna, no sé cómo un ser menor como yo ha tenido el privilegio de ser parte de sus lunas llenas y nuevas.

No puedo evitar que me preocupe que un día mi amor de lunas se dé cuenta de que no soy suficiente, de que no soy nada.

No soy nadie.

Sólo un microbio bajo la tierna presencia de la luna nueva, tan inaccesible y tan letal.

Tan presumida y provocadoramente indiferente a quién vive y muere.



Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

2 de diciembre de 2025

lp--Mi muerte y mi caos--ic


No quisiera echar de menos una vez muerto mi caos silencioso e íntimo.

La muerte es la extinción de la conciencia.

Nadie flota, nadie trasciende. Nadie se comunica o manifiesta.

Es la gracia de los muertos.

Me irritan los que dicen estúpida e infantilmente que tras la muerte hay otra vida. Sería insufrible ser conciencia sin poder volver a mi táctil caos de soledad, letras, café, tabaco y pensamientos intangibles; pero ante todo, no volver a decirle cosas y acariciar a mi compañero Murf que añade una paz y belleza de nata montada a mi íntima existencia.

Es un merengue de silenciosa ternura y analítica mirada.

Odio que alguien adultere la muerte adaptándola a su cobardía innata. Es tan precisa y clara a pesar de la oscuridad que trae...

Cuando algo es sencillo y natural surgen pervertidos y cobardes arribistas que lo corrompen.

No quiero que hagan eso con la muerte, no con la mía.

Puercos... 

Y quiero morir antes que Murf, me niego a ver a otro ser amado pudrirse mientras aún respiro.

Quiero salir el primero de aquí y ahorrarme las desgarradoras tristezas que añadirán al acto de morir desolación en lugar de paz.

Así será cuando ocurra: en la foto él mirando una mesa vacía y el café por acabar.

Mejor él en la foto que yo.

Memento mori...

Y que muera la conciencia de una vez por todas, sin más tristezas.

Que morir no sea un llanto de tristeza, sólo de dolor y miedo.

Los míos.


Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.

29 de noviembre de 2025

lp--Una mezquindad fascinante--ic


No deja de fascinarme por lo grotesco la facilidad e incluso naturalidad con las que la sociedad global asume la cobardía, indolencia y dependencia cultural y emocional del estado como sus más elevadas virtudes.

Es mayestática la ceguera hacia su elaborada mezquindad, que les cubre el rostro cobarde con un obsceno velo de pretendida beatitud. No la ven, son incapaces de verse mezquinos, miserables... Se tienen por seres celestiales.

Y monumentales son las impunes y corruptas ambición, codicia y maldad de sus líderes político-sectarios votados con festividad y “democracia”. Rastreramente obedecidos y aplaudidos por quienes lucen con orgullo “cívico democrático” sus ceñidos collares de castigo y atados corto. Respirando penosamente depositan sus papeletas inservibles con temblorosa mano e indigna esperanza pueril en urnas de atrezo.

Nunca como en el siglo XXI el ser humano ha sido tan ofensivo y denigrante para la inteligencia y la dignidad de especie.

Tan tecnológicos y mayoritariamente alfabetizados, los actuales especímenes de animales humanos de las sociedades consumistas obedecen y creen a sus mesías políticos como aquellos palurdos que aplaudían en las plazas las torturas y muertes de las “brujas” unos pocos de siglos atrás.



Iconoclasta

15 de noviembre de 2025

lp--¡Hijo de puta!--ic

 


(Un puto drama)


Nunca entenderé el sentimiento de esos muchos palurdos que se sienten ofendidos cuando se les llama hijos de puta.

Padecen la absurda demencia de que su madre es la más put... pura del planeta. Y claro, se me ponen histéricos como mujerzuelas victorianas.

No entiendo cómo algo tan extendido y frecuente hasta el adocenamiento puede causar ese desasosiego e histrionismo del honor y el amor de madre en el susceptible palurdo.

Mi abuela materna era puta en Barcelona y fumo igual, como fumaba a los doce años cuando aún no sabía lo guarra que era.

Cuando a los trece me enteré por una conversación jugosa, morbosa y acalorada entre mis padres; más que sentir rechazo o angustia, me comía la curiosidad por saber cuánto cobraba para pedirle a mi padre una paga semanal adecuada a mis necesidades.

Me estaba saliendo una gran mata de pelo en los huevos y tenía ciertas urgencias; las habituales en todo macho en evolución.

Quiero decir, que lo mismo hubiera ocurrido en mi percepción de la vida si la puta hubiera sido mi madre: nada. No hubiera cambiado por ello mi marca de tabaco habitual.

La primera muestra de inmadurez mental e ingenuidad es hacer de la propia madre una virgen maría, como aquella de la mitología cristiana.

Como si se les cerrara el coño tras haber parido.

Estos hijoputas susceptibles...



Iconoclasta

Foto de Iconoclasta.