26 de octubre de 2005

Estampida moruna

Estampida moruna

Pánico y avalancha sobre el Tigris.
Más de un millar de peregrinos chiíes mueren tras un rumor de atentado.
La enorme tragedia no detiene la masiva peregrinación chií hacia Kadimiya Iraq sufrió ayer en Bagdad la mayor pérdida de vidas humanas de un solo golpe desde el año 2003: más de un millar de chiíes resultaron muertos y unos 300 heridos -muchas mujeres y muchos niños- cuando se extendió el rumor de que entre ellos había un kamikaze y la peregrinación devino en avalancha.
(La Vanguardia, 1-9-05)


¿Qué pudo ocurrir?

Lo primero de todo, respeto los muertos.

Incluso un poco a los vivos.

¿Cómo se le ocurre a la peña tirar hacia el mismo sitio: a un puente de mierda (según dice más adelante la noticia)?

Tienen algo de bovino; porque no jodas que todos tienen que ir el mismo día a la misma hora y al mismo puto templo a marcarse unas jaculatorias.

Como los que van a la playa... No sé de qué coño me extraño ya.

Cualquiera que los viera morir desde el helicóptero diría: "Deben repartir bocadillos de chorizo y como lo tienen prohibido van con ganas de pillar uno; podríamos bajar a pillar uno nosotros también". Tienen prohibido el calufo pero; si lo tienen lo devoran con fruición.

Glotones...

Mirad que hamburguesa más grande:

moros corriendo por un puente con el afán de conseguir gratis un bocata de jamón de Pisoteando y matando a sus propias crías...

Yo creo que los 4000 que se quedaron en medio del puente que se derrumbó, al ver cómo subía el nivel del Tigris (estoy seguro de que no eran capaces de pensar que era el puente el que caía), debieron apoyarse todos en la barandilla de golpe para intentar ver las barbas de Alá reflejadas en las mierdosas aguas. Y claro, no es que tengan muchas piscinas para aprender a nadar, son bastante secos. Los que cayeron encima del primer millar, seguro que vieron al menos los pelos de la nariz de Alá porque cayeron en blandito y seguro que no se mojaron mientras algunos centenares de niños se ahogaban en las sucias aguas por culpa de sus padres. La versión oficial dice que la estampida de ganado moreno fue por el temor a un moro-bomba que cuentan que había por allí cerca; la versión lógica es el deseo de pillar algo de embutido del bueno en vez de tanto dátil y carne de camello. Son cosas que YO sé gracias a mi cerebro ágil, agudo, automático y psicodélico.

Con lo tranquilos y bien pastoreados que iban al templo a rezar yo qué coño sé.

YO entiendo a las autoridades que tienen que lidiar con unas gentes de tan escasas luces. Deben estar hartos de levantar ese puente. Porque seguro que no es la primera vez que pasa. Y es que si se anda como una res, se muere como una res. Sí, había un huevo de niños y mujeres. Un drama. Pero tiene tela la inteligencia. Estas cosas les pasa a los abúlicos, a los tontos. No hace falta saber leer para tener voluntad, para demostrar personalidad. No vayamos a joder con la cultura de los huevos, que no hace falta ser un catedrático para no pisar la mierda. Y estoy completamente seguro de que las recuas de devotos siguen avanzando en ese peregrinar imbécil que los lleva a una picadora de carne. Y no es porque sean morancos. No.
Veréis; si durante los días en los que se celebraba la muerte de Juan Pablo II alguien hubiera gritado que se repartían trozos de su cuerpo gratis, el resultado hubiera sido de cinco mil muertos.


No muere más peña porque tiene suerte. Tiene que morir mucho idiota hasta que la raza humana consiga evolucionar hacia la inteligencia. Porque hasta ahora el humano sólo ha tenido suerte. No ha habido inteligencia, sólo un instinto insector a nivel general. Han muerto niños y el único consuelo que podemos obtener de ello, es que al menos no perpetuarán sus genes en próximos linajes. Aquí en estos sitios fanático-religiosos pasa como en las colas de los cines que se bifurcan en el último momento hacia cuatro o cinco taquillas. Los envidiosos que van en cuarto lugar quieren pasar antes que los primeros. En estas colas se encuentra la peña angustiada como vacas sedientas. Impacientes y atontados de tanto mirarse los pies. Si alguien gritara: "Sólo queda una entrada para ver la 3ª parte de Shrek", los padres pisotearían a sus propios hijos y se subirían por encima de otros seres reptando como gusanos hacia un cadáver. Alguno se cogería con los dientes a los cables eléctricos del alumbrado y al rasgar el aisamiento con sus ortodóncicos dientes, electrocutaría a los que tiene debajo y éstos a su vez a los que les tocan por accidente. Y encima, se mearía encima. Como en un magnifico, enorme y potente microondas estallarían sus ojos porcinos sedientos de entradas de Shrek 3.

En el caso de los moros, el símil más cercano sería una batidora en la que una vez todos los morenos en el agua, se les agita hasta convertirlos en tropezones. Y puede ocurrir mil veces más sin que aprendan, porque los muy musulmanes lo achacarán a la voluntad de Alá y no a su imbecilidad. Así hasta que no quede ni uno solo y sus genes no pasen a ningún humano más. No es selección natural pero; da buenos resultados. Seguirán pariendo a sus hijos orientando sus coños a La Meca y enviándolos a morir allí, bajo los pies de cualquier manada de idiotas corriendo como furcias en una redada. La cuestión es hacer caso a los tarados cabecillas religiosos que les prohíben comer cerdo.

Tapan a sus mujeres y matan a sus hijos, es todo tan precioso...

Y yo que creo que los que se encontraban en la plaza de San Pedro de El Vaticano tampoco eran muy listos sin ser moros...

Pero bueno, aprovecharemos la desgracia para reflexionar. Al final, ni dios se acuerda de esos, porque además coincidió con la nueva inauguración de Water Orleans.

¿Llevan ropa interior las mujeres musulmanas bajo sus trajes? ¿Son lascivas? ¿Sienten deseos de pillar a un buen macho?
Qué morbo...
Buen sexo.


Iconoclasta, 26-10-05

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