Debería ser ilegal que el ser humano sea demasiado longevo, una buena medida de control climático de la Agenda 2030.
Pero que nadie se crea libre de ser castigado por su longevidad si no es un jerarca del estalinismo homosexual clima-sanitario o un afecto millonario. Con otras palabras o “pedagogía” y decretos, están implementando atajar el problema de los longevos: retrasando la edad de jubilación para que mueran en su puesto de trabajo antes de cobrar la pensión.
Y luego reciclarlos como viejos neumáticos contaminantes.
Pura sostenibilidad… ¿No es precioso el estado del “bienestar”?
Iconoclasta
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