2 de diciembre de 2006

Dan miedo los gobiernos del bienestar (II)

Bravo, bravo por Burger King.
A veces ver la tele tiene su premio, y el premio es el anuncio-respuesta de esta empresa de delicadezas gastronómicas para el obrero y demás gente de bajo poder adquisitivo y de una nula cultura gastronómica y dietética, ¡Ja!
Es la respuesta a las instituciones sobre la denuncia que prentenden hacerle por promocionar el consumo de comida rápida en dosis excesivas; un bocadillo XXL que a algún ilustre prócer le debió parecer demasiado grande para su masajeo anal.
Genial...


En el anuncio sale toda una colección de rollizos hombres y mujeres diciendo que eligen lo que quieren comer, hasta sale un viejo tirando de un camión (algunos pensarán que es denigrante, a mi me parece de un sarcasmo y un recochineo colosal). Son violentos, son soeces y muerden los bocadillos como animales hambrientos. Y encima alardean de que ellos eligen.
Genial...

Me encanta que una simple empresa le responda a una institución, que no se acojone ante los ayatollahs de un país que pretende presumir de una exquisita cultura que no tiene y que por ende, necesita inventarse.
Ha sido genial, ha sido como eso de: "¿No quieres caldo? Pues toma dos tazas".

Cómo me he reído. Está visto que con dinero te pasas por el forro los huevos a gobiernos e instituciones; afortunadamente claro.
Nada, que sigo pensando igual pero con una sonrisa más amplia, la seguridad social deberá cargar con los gastos derivados de mis enfermedades, para eso he pagado. Les pago los paseos en yate y sus colocones con sustancias alucinógenas, así que no toquen tanto los cojones con su mierda de gasto público o se lo diré al dire de Burger King para que les aplique un severo correctivo.
Para que los meta en vereda.

Es que hasta esta caterva de políticos y funcionarios visionarios, consiguen ponerse en ridículo a si mismos con las cosas que menos importancia tienen.
Bueno, como a nadie le obligan comer de estos productos, pues no pasa nada, no hay delito, no hay intención insana, cada uno elige lo que quiere.
A propósito, el consumo exacerbado de marisco eleva el nivel de ácido úrico en la sangre.

Los vegetarianos son medio anémicos y sus hijos enfermizos.
Y es que todo es malo, todo es peligroso.
Es que me parto el rabo de risa, coño.
Buen sexo.


Iconoclasta

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