24 de septiembre de 2015

Amantes, enigma y secreto


¿Qué sientes, hermosa mía, al tener entre tus manos mis palabras de amante y un dragón de plata candente de amor?

Sé que te has llevado esas palabras al pecho para que den calor al corazón y la piel que lo cubre.

Porque yo no puedo borrar esta sonrisa bobalicona de mi cara, porque estoy nervioso, estoy ansioso.

Quién lo diría, mi amor: dragones que vuelan distancias enormes cruzando océanos. Palabras de amor escritas en sus escamas y besos ardiendo como las llamas que arrojan sus fauces.

Sus alas que cobijan nuestros deseos...

Bendita la sombra protectora.

Bendita la sombra de sus grandes alas que nos cubrirá cuando los cuerpos se enzarcen en la batalla de la pasión.

De alguna forma hemos hecho realidad una mitología. Como si fuera fácil.

Como si el tiempo no nos devorara.

Confidencias e ilusiones que forman toda una vida plegadas en unas hojas de papel.

El corazón me late veloz por el vértigo de lo acaecido.

Han muerto muchos seres sin conseguirlo.

Te fumo constantemente, soy prácticamente un incensario de amor en un altar erigido a ti.

Casi he tocado tu piel y sin darte cuenta, has tocado mis labios.

Y por amor y con amor hemos creado una tercera dimensión en este mundo de amor bidimensional.

No sé, tal vez pertenecemos a edades alquimistas, tal vez a otra galaxia donde lo que hacemos no sea portento o milagro, que sea algo usual que no comporte tanta tristeza al escribir en la soledad que dejas en mi aire.

Algún día me envidiarán y no sabrán lo que semejante belleza como tú pudo ver en alguien como yo.

Un día alguien descubrirá que nos amamos e hicimos cosas extraordinarias.

Ese día celebraremos nuestra boda y nuestro padrino estará colgado de tu cuello.

A pesar de la muerte.

Somos amantes, enigma y secreto.




Iconoclasta

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Algún día... uno que se encuentra a eones de años, collgará una oscura calavera de mi cuello e incenciarios del techo como lámparas sombrías y bailaremos cadera contra cadera. Será un baile profano que colapsará labios, piernas y pene en un solo latido. Algún día...
Besos negrísimos

Pablo López dijo...

Algún día la lencería negra de negro deseo, de negra lujuria será arrancada, las medias rasgadas, el coño lamido hasta la exasperación. Con hambre cruel e insaciable.
Besos como boca de lobo.