26 de febrero de 2008

Crispación y tensión

El Zapatero ya tiene mi voto, lo tiene desde que ha prometido pagarme cuatrocientos euros por él. Me da igual que la peña millonaria también los cobre y los Albertitos se puedan fumar medio puro de los suyos gracias a la paga del Zapatero; pero lo cortés no quita lo valiente, el Zapatero es un ser sin apenas velocidad en sangre. Y me da un mal rollo que te cagas. Es de esos que se ríen y te desean paz mientras te estás ahogando y es incapaz de mover un dedo para tirarte una cuerda.
Es de esos ricachones de mierda de buen vivir, que como ellos nadan en la abundancia, piensan que todo está bien y que el currante se queja por vicio y por incultura.

El Zapatero, debería aprender de Rajoy, porque lo menos que pueden hacer estos vagos políticos, es crisparse. Su obligación es crisparse por nosotros, joderse a trabajar porque para eso cobran una pasta que aunque nazcamos mil veces, no cobraremos jamás.
La mierda de talante de Zapatero en el puto debate (otro reality show como otro cualquiera), lo hacía parecer un estúpido mesías. Un hombre santo que hablaba y gesticulaba como un misionero de los cojones.

Los políticos a crisparse y luchar para el pueblo; ya se relajarán cuando les toque y sobretodo, cuando de ellos no dependa la economía y el bienestar de otros.
Muchos de los que le votarán no lo harán por la pasta prometida lo harán deslumbrados por su optimismo y su buen talante (de aquí a unos años, habrán apostoles y una religión nueva surgirá); sí, esos mismos desgraciados que por mil euros al mes trabajan como cabrones y soportan empresarios y encargados que hasta les dan por culo y los esclavizan sin ningún tipo de optimismo ni buenas maneras. Que soportan la crispación de la empresa.
Esos mismos son los que no tienen conciencia de su propia existencia, y miran con desconfianza al político que habla crispado de la carencias económicas y ven en el beato e insustancial Zapatero, una especie de padre que nunca tuvieron. Si es que al pueblo bajo hay que hablarle como si fuera subnormal para que se meta él solito en la picadora de carne.
Pobre de espíritu tiene que ser el que no exige que se le trate con la misma atención y esfuerzo con la que ha de trabajar cada día y cuidar así de su sueldo.

Yo lo que quiero, es que un cabrón de presidente rabie como a mí me han hecho rabiar en el trabajo cobrando una mierda. Que rabie y se crispe como cuando no he tenido trabajo ni dinero; solo que ellos rabiarán en algún club o esnifando coca de la buena. Hasta para eso son bien nacidos.

Tampoco soy idiota, sé que no me va a pagar ese dinero, que se inventará alguna mentira para quedárselo él y su cohorte de chorizos, pero me haré el tonto a ver si por casualidad, cae esa pasta.
¿Crisparse? Que se crispen hasta que les revienten las venas del cuello, que cobrando una infinitesimal parte de lo que ellos cobran, he tenido que vomitar bilis.
No te jode con la crispación... A lo mejor les tendremos que chupar la polla para que se relajen.

Si el Rajoy me hubiera comprado el voto como lo ha hecho el Zapatero, le hubiera votado a él tan sólo por su crispación. Al menos aparenta que se preocupa, no como el otro que ni levanta sus deformes cejas de troll.
Que se crispen y se arranquen los ojos, nada de optimismo ni besos de mierda con mi dinero.

Que curren un poco, coño.
Necesito dinero y unas vacaciones, menuda crispación tengo.
Es una mierda ser tan macho, demasiada responsabilidad reproductora.

Buen sexo.



Iconoclasta

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