5 de febrero de 2013


1 comentario:

Pablo López dijo...

Es una dura mirada, una inmersión en las pupilas frente al espejo.
Deprimente y tortuosa...
Eso pequeño, lo que sea, debe sufrir en cada línea, en cada descripción.
En cada trocito de esa piel decadente.
Genial, mi reina oscura.
Lamo tu tersa piel.