11 de enero de 2009

San Zapatero de Calcuta



Escuchando al Zapatero lloriquear por Palestina, he sentido una profunda vergüenza de ser español (la verdad es que me la pela ser español, sólo quería dar más dramatismo al texto).
Nunca había visto a un actor de asociación de vecinos llorar tan mal y hacerse el emocionado, desde que una vez hace ya tiempo, vi al ridículo y maricón Hitler en un viejo documental, dando golpecitos a un atril con sus pervertidas manos de pederasta y el repugnante tupé tapándole la frente.
Porque Zapatero, casi lloraba repitiendo “Palestina la herida” “Palestina” y “Pa----les-----ti------na”. El actor ante tanto derroche de lágrimas y jetas de profunda contrición (o algo en el vientre de ese hombre no funcionaba bien en ese momento), parecía haber olvidado los trescientos asesinatos que cometieron en su país terroristas islámicos.
Por lo visto, los Reyes Magos de la edición 2009 no le dejaron regalos y aprovechó la rueda de prensa para asegurarse un buen lote para el año que viene, convirtiéndose en todo un santurrón de lo más emético para cualquier humano maduro sexual y mentalmente.
A todo esto, queridos niños, os he de decir que los Reyes Magos no existen y son vuestros padres quienes os compran todos esos juguetes.
Entre palabras silabeadas y separadas entre sí con pausas de eternos segundos de aburrimiento que obligaban a los que asistían a la rueda de prensa, a mirarse las uñas mientras capeaban el tostón; el Zapatero contrajo los músculos faciales en un rictus de dolor y ofreció las palmas de sus manos abiertas con santidad. He de reconocer que todo ese dolor derrochado, y arrastrando aún añoranza por las pasadas fiestas navideñas, me puso la polla dura ante tal dechado de humanidad. A veces mi sexualidad dura, hostil y desalmada me produce inesperados momentos de alegría.
Seguro que luego el español santurrón y el beato palestino, han tenido una sana relación conyugal.
Qué chocho y qué poco hombre...
España tenía que ser.
Lo que yo digo: un país no es pobre por casualidad o injusticia; lo es porque no puede ser otra cosa.
Y mucho menos cuando un presidente tiene tanto carisma y poder de resolución que ha de mendigar que le dejen una silla en las reuniones de primeros mandatarios mundiales. Seguro que le van a hacer caso y los israelíes más que ninguno. Je.
Casi que prefiero que me llamen catalán que español. Los políticos deberían pensar que su imagen puede influir mal en los ciudadanos que no tienen culpa alguna de estar bajo su yugo.

Buen sexo.


Iconoclasta

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