15 de marzo de 2016

El confesionario


El confesionario es el burdel, el casino de los cristianos. El sacerdote un proxeneta o crupier que se queda con un porcentaje de las mamadas y miserias de los que compran su absolución para continuar perpetrando sus porquerías con el permiso de Dios.
El cepillo de la iglesia es una alcancía de miserias y moralinas, de miedos y credulidades de la desesperación y la ignorancia. Es asequible el perdón de los cristianos. Es un producto siempre en oferta.
El tráfico de absoluciones, es un gran negocio.
Y es que la absolución es la adicción sexual y ludópata de los humildes y de ricos fariseos de bulas enmarcadas en sus casas tapizadas de años rancios y silencios ominosos y vergonzosos.
Dios tiene un precio asequible a todos los bolsillos y las bendiciones y absoluciones son buenas inversiones que cubren mentiras, miedos y mezquindades.
Quiero un llavero de Jesucristo crucificado para sentirme protegido y perdonado.

No hay comentarios: