14 de octubre de 2008

Cataluña, república bananera

Cataluña es una comunidad autónoma española represora, usurera, anti-social y mafiosa.
Igual que cualquiera de esas repúblicas tiranas que tanto abundan en Sudamérica o África.
Conque España es Europa ¿eh? Y una mierda, será para otros españoles, porque para los obreros catalanes, es una prisión de donde no pueden salir.
Me paso por el culo eso de la constitución española que habla de la cochina igualdad de los españoles.

Porque yo no he votado, así que no tengo porque tragarme un puto gobierno u otro. Soy catalán porque me parieron aquí, no soy un pijo de mierda que un día decide cambiar de residencia para respirar nuevos aires.
Qué putada.
Esto lo afirmo porque soy catalán. Pago mucho dinero por vivir en un lugar que no he podido elegir y a cambio no disfruto de ningún beneficio social de los que disfrutan otros españoles. Esto de ser catalán es una desgracia como otra cualquiera.

En Barcelona es más barato beber coca cola que agua. Y casi tenemos vigilancia policial para controlar que no tiremos el papel en el contenedor del vidrio.
Y las carreteras más caras y más malas. Y los pisos más caros y más tristes. Y los barrios más sucios y más ruinosos.
Y una polla igualdad.
Hay comunidades en las que no pagan ni una mierda por los libros de texto de sus hijos; aquí en Cataluña, un obrero que cobra una miseria ha de vender a sus hijas desnudas en internet para sacar dinero para su educación.

Me paso por el puto forro los huevos toda esa mentira de la igualdad que dice la constitución.
Y me paso por los huevos la modernidad de Cataluña.
Cataluña con Barcelona a la cabeza no es más que una república bananera. La cueva de Alí Babá y los cuarenta ladrones.
Cobran impuestos hasta por la muerte de los animales domésticos.

A la mierda la autonomía, ¿alguien de una comunidad autónoma privilegiada (de esas que no pagan por los libros de texto, o en la que la vivienda o el agua no sean un atraco) podría hacer un acto de caridad y sacarme de esta mierda de región? Sé hacer cosas y estoy acostumbrado a cobrar una mierda y recibir nada; antes de que quieran implantarle un chip a mi hijo, como hacen con los perros.
Es que la mafia catalana no me deja dinero ni para la huida. La Barcelona Nostra y sus sicarios son eficaces extorsionadores.

Cuando sea rico, cuando los millones de euros hayan borrado estos ingratos recuerdos de mi existencia catalana, prometo no invertir ni un solo céntimo en ella. Soy rencoroso.
Me da que no soy uno de esos que aman a su tierra de mierda a pesar de las adversidades, tengo poca paciencia.

Y no he conseguido, a pesar de la obsesiva reiteración, acostumbrarme o llegar a sentir cierto regusto mórbido por la sodomización.
También soy tenaz.
Es un asco ser tan macho, al final, acabas amargado.
Buen sexo.


Iconoclasta

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